Los ovarios pueden fabricar bolsas repletas de líquido, tejidos o grasa. Generalmente se tratan de quistes benignos. Muchos quistes, sobre todo los que aparecen durante el ciclo menstrual, desaparecen por sí solos en un plazo aproximado de 3 meses. Sin embargo, a veces el quiste no desaparece por sí mismo y es necesario someterse a una operación de cirugía para extirparlo.

Laparoscopia

La laparoscopia es una técnica quirúrgica que permite operar mediante pequeñas incisiones. Para realizar la operación de laparosopia, se infla el abdomen con gas de dióxido de carbono. A continuación, se hacen pequeñas incisiones en la piel, y a través de las mismas se pasa un tubo. Este tubo puede llevar varios tipos de instrumentos: pricipalmente una cámara que permite ver en una pantalla el interior del estómago y el instrumental para hacer la operación. De este modo, el cirujano opera viendo el contenido a través de la pantalla.

La operación de laparoscopia quiste ovario se realiza con anestesia general. Normalmente la paciente debe permanecer en el hospital alrededor de 2-5 horas después de la operación de quiste de ovario para recuperarse.

La anestesia general puede tener diverso efectos: náusea, dolor de garganta (si ha sido intubada), dolor de hombro, distensión abdominal, dificultad para orinar. Después de la operación, también es posible que se presente dificultad para eliminar las heces. La laparoscopia generalmente requiere una convalecencia de 2 semanas.

Laparotomía

A veces, la laparoscopia es insuficiente para eliminar el quiste. También puede suceder que el cirujano tenga que extirpar un ovario. La laparotomía u operación de quiste ovario se produce después de la laparoscopia exploratoria. En lugar de las 2 pequeñas incisiones, el cirujano hará una abertura de aproximadamente 1-2 cm. Una vez curada la incisión, no deja señal de ningún tipo, ya que la oculta el vello púbico. El médico procederá a extirpar el quiste (o el ovario, si es necesario). En este caso se requieren puntos de sutura o grapas para cerrar la incisión. La convalecencia de una laparotomía tiene una duración de 6 a 8 semanas.

Cuidados tras una cirugía de ovario

En los días siguientes a la intervención quirúrgica hay que observar los síntomas e informar al médico de cualquier alteración inusual que pueda indicar complicaciones (infecciones, flebitis, etc.). Entre estos síntomas se incluyen: fiebre, dolores abdominales, hematomas en la pared abdominal, endurecimiento de la pantorrilla.

Los cuidados después de una laparoscopia de ovario son los siguientes: se recomienda especialmente no quedarse en la cama y caminar para reducir el riesgo de sufrir una flebitis, seguir las prescripciones médicas, reanudar gradualmente las actividades normales, de deporte y de ocio. En la mayoría de los casos, la recuperación es posible una semana después de laparoscopia. Si te sometes a laparotomía, debes esperar 2-3 semanas para nadar o caminar 30 a 60 minutos (o 6 semanas para realizar deportes intensos).

La reanudación de las actividades profesionales después de la cirugía de ovario varía de una a seis semanas, teniendo en cuenta diferentes criterios: el estado general de la salud, la edad, la técnica quirúrgica empleada, la actividad física vinculada a la profesión. En definitiva, depende de cada caso particular: Una semana puede ser suficiente para una mujer joven con un trabajo sedentario y operada por laparoscopia. Por el contrario, pueden requerirse 4 semanas después de una laparotomía en el caso de una persona que realice un trabajo físico que requiera fuerza física o levantamiento de objetos pesados.